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Cómo valorar el dolor de espalda

El dolor de espalda puede ser raíz de una mala calidad de vida. Se trata de un dolor que puede afectarnos la mayoría del tiempo y difícil de aliviar. Además puede derivar en otros problemas como la incapacidad para realizar ciertas actividades físicas o la falta de descanso durante el sueño.

Dolor en la zona lumbarDebido a ésto, el dolor de espalda es un trastorno grave y es conveniente consultar con un especialista médico siempre que éste dolor sea considerable y se prolongue en el tiempo. El médico podrá valorar su caso a partir sobretodo de su historial clínico. En casos en los que el dolor sea más intenso o afecte zonas más sensibles como la columna vertebral, se puede proceder a un diagnóstico clínico más exhaustivo en el que se explorarán las causas del dolor a través de radiografías, resonancias, análisis de sangre o electromiogramas.

Así pues, lo primero es valorar la gravedad del dolor y la urgencia con la que se debe acudir a un especialista. Como se ha comentado, si el dolor de espalda es severo y altera notablemente la calidad de vida se debe acudir urgentemente al especialista aunque se lleve poco tiempo padeciendo ese dolor. Si el dolor es llevadero, pero persiste durante más de tres días también es conveniente consultar a un especialista, ya que puede ser síntoma de un problema mayor o perenne.

Se debe prestar especial atención a cualquier dolor que se sienta, por pequeño que sea, tras superar una lesión de espalda. En esos casos también es conveniente acudir al especialista para que valore si el dolor guarda relación con la lesión o puede afectar la recuperación de ésta.

A la hora de acudir al especialista es importante que preste toda su colaboración para alcanzar el diagnóstico más acertado. Para ello debería poder responder con la mayor precisión posible a las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo apareció el dolor? ¿Qué actividad realizaba en ese momento?
  • ¿Dónde está localizado el dolor?
  • ¿Qué tipo de dolor siente? ¿Tiene algún otro síntoma como náuseas o mareos?
  • ¿El dolor es constante? ¿Qué movimientos o actividades lo agravan?
  • ¿Qué actividades ha comenzado a realizar recientemente?

Respondiendo ampliamente a estas preguntas y con el apoyo de pruebas de diagnóstico, el especialista podrá determinar el tipo de dolor que le aflige y el tratamiento más idóneo.